LUSTRADOR DE ZAPATOS, UN OFICIO QUE SE NIEGA A DESAPARECER

Aunque el mundo avance a pasos agigantados y la tecnología lo transforme todo, hay tradiciones que se niegan a desaparecer. Una de ellas vive en las manos de los lustradores de calzado, un oficio clásico que sigue marcando el pulso de nuestra ciudad.

En pleno corazón de la Plaza Bolívar encontramos al señor Víctor Silva, quien desde muy joven convirtió el cepillo, la crema y el cajón en su herramienta de trabajo y en el sustento de toda su vida.

Tal vez estos oficios ya no se ejerzan con la misma frecuencia que en décadas pasadas, pero historias como la de Víctor nos recuerdan el valor de la perseverancia, el trabajo honesto y la memoria viva de nuestras calles.

@nestordacosta

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