Del cantante escatológico al defensor de la humanidad
Es fascinante analizar a Bad Bunny desde esa óptica, porque su trayectoria es, en esencia, una clase magistral de metamorfosis cultural. Pasó de ser el referente de un trap crudo y «sucio» a convertirse en un ícono que utiliza su plataforma para el activismo político, social y de género.
Aquí te presento un desglose de esa evolución, desde las letras explícitas hasta su rol como «defensor» de ciertas causas.
Así lo veo… El Editor
