EL APOCALIPSIS QUE NUNCA FUE: PROFETA AFRICANO DESATA EL CAOS
El fin del mundo no llegó el 25 de diciembre, a pesar de las profecías del autoproclamado profeta ghanés Ebo Noah, quien aseguraba que un gran diluvio divino arrasaría la Tierra en plena Navidad. Miles de seguidores, según reportes locales, vendieron sus bienes, abandonaron sus hogares y se congregaron en un sitio de construcción en Ghana, donde se suponía que se edificarían las arcas destinadas a salvar a los elegidos.
Con fe inquebrantable, los fieles se preparaban para embarcarse en lo que creían sería el renacimiento de la humanidad, siguiendo la estela del bíblico Noé. Sin embargo, en una revelación de última hora, el propio Ebo Noah anunció: “Dios cambió de opinión y nos dio más tiempo para terminar la flota de arcas”.
La catástrofe quedó así pospuesta indefinidamente, mientras el autodenominado “Noé africano” fue visto desplazándose en un Mercedes-Benz Clase B W247, un contraste llamativo con la imagen de austeridad que su movimiento pretendía proyectar.
El episodio tomó un giro aún más insólito cuando un hombre, creyendo que quemaba una de las supuestas arcas del profeta, incendió por error una embarcación ajena al grupo. Tras darse cuenta de su confusión, el individuo fue detenido, aunque las autoridades locales aclararon que el barco destruido no tenía relación alguna con Ebo Noah ni su congregación.
Fuente: AFP
G.S.
