“Polvo eres y al polvo volverás.”
Hoy no empieza una tradición.
Empieza una oportunidad.
La ceniza en nuestra frente no es un símbolo de tristeza,
es un llamado a volver a lo esencial.
A reconocer que sin Dios somos frágiles,
pero con Él… somos eternos.
Que esta Cuaresma no sea rutina.
Que sea regreso.
