EL MUNDO EN 1 MINUTO

Los ataques de Estados Unidos contra supuestas lanchas narcotraficantes en el Caribe están teniendo fuertes repercusiones diplomáticas: aliados estratégicos comienzan a distanciarse, cuestionando la legalidad y los métodos de la operación.
Reino Unido anunció que reducirá parte del intercambio de inteligencia con EE.UU., al considerar que los bombardeos podrían constituir una violación del derecho internacional. Francia fue aún más contundente: el canciller galo declaró que los crímenes cometidos por EE.UU. en el Caribe, constituyen “graves violaciones» de las leyes internacionales.
Colombia, otrora aliado de Washington, ha suspendido temporalmente su colaboración en inteligencia, como consecuencia de su rechazo a estas operaciones.
Lo que Donald Trump presentó como una campaña antidrogas se está convirtiendo en una crisis de confianza con sus propios aliados, así EE.UU. no solo pierde legitimidad, sino también cooperación clave en materia de seguridad.
Gelasio Suárez
@gelasiosr

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